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28 de feb. de 2015

La muerte llega a Pemberley [Miniserie]






Y andaba yo muy emocionada esperando con total inquietud la llegada de esta minúscula serie, porque lo normal para mí siempre ha sido ver la adaptaciones y después leerme el libro ¡Pero ahora todo cambió! Porque la novedad para mí fue experimentar la nueva emoción de leerme el libro para después visionar la adaptación.
Y realmente quedé un poco defraudada…

La muerte llega a Pemberley (2013)
Basada en una novela de P. D. James
Mini serie de: 3 capítulos
Duración cada capítulo: 58


Argumento:

Después de seis años de feliz matrimonio, Elizabeth y Darcy disfrutan de un feliz matrimonio hasta que Lydia Wickam llega a las puertas de Pemberley con gran histeria, anunciando que su marido había muerto en los bosques de Pemberley. Un asesinato ciñe ahora la feliz vida de los habitantes de la casa y los sobrecoge con temores pasados y desavenencias del presente. Todo justo un día antes de celebrarse el gran baile de Lady Anne. Darcy decide coger las riendas del asunto y con él, involucrarse en algo totalmente desagradable para él.



Si nos saltamos los tópicos que han de añadir al caldero para que la sopa sepa al gusto de todo el mundo, además de dejar constancia que no veremos a Jane Austen por ninguna parte, diré que los vestuarios me han gustado mucho, sobretodo el de los hombres… sí, o puede que fuera el porte, pero las casacas rojas han llamado mucho la atención entre el vestuario tan lúgubre (a veces) de la moda masculina en ese tiempo, porque el de las mujeres siempre es más alegre.
He visto a una Elizabeth que, al igual que en el libro, no he reconocido del todo, pero si me ha gustado ver que no se había vendido al dinero de su marido y sigue siendo tan humilde como siempre. Además de verla un tiempo después, como al resto del reparto de la obra original, con más temperamento.


Los decorados ¡ Oh my God! ¿Os habéis fijado? ¿Qué no lo habéis visto todavía? Bueno, pues te diré que puedes ver primero la adaptación del 2005 y seguir con esta mini serie que transcurre años después y seguirás estando en el mismo Pemberley ¡Eso es! Me ha gustado mucho observar que era el mismo decorado, como si nada hubiera cambiado. La entrada de las losas de ajedrez donde ella encuentra atractivo el rostro de Darcy y las escaleras del exterior donde ella corre al ser descubierta dentro de la casa. Que bonito… Y no solo la mansión, los demás fondos han sido muy espectaculares, así como la música o las sutiles ralentizaciones. Una fotografía preciosa y bien enfocada. Nada más que por los fondos merece mucho ver esta mini serie.


Es, en mi opinión y si no te has leído el libro, bastante atractiva, aunque el dilema y demás sorpresas del asesinato se vayan desvelando poco a poco con cada capítulo, para dejarte con el enganche suficiente para que ver el siguiente episodio, algo que me ha disgustado porque ha estropeado el factor sorpresa del que venía envuelto el libro. A decir verdad, lo único que me gustó de él. Revelar todo el pastel al final y que todo lo anterior se sucediera como si tu fueras Darcy, lo que me recuerda el papel compartido de los protagonista. Donde Darcy era el mayoritario, aquí Elizabeth, no solo ha compartido mucho su protagonismo, sino que le ha faltado la gabardina y la pipa para seguir descifrando los secretos de la trama, además de ser la más utilizada para realizar unos planos preciosos.


He echado en falta la presencia temprana de su inseparable hermana Jane ante tales trágicos acontecimientos en los dominios de Pemberley. Jane es un gran apoyo para Elizabeth, pero no me han dado ese gusto, al igual que poder ver la repulsión de Lydia hacia Elizabeth, sí, en la adaptación han decidido que sería mejor una familia unida y sin rencores del pasado. Bueno, pues vale… Aquí el único que parecía realmente fastidiado era Darcy. Le era intolerable todo el dilema que rodeaba a su hermano por ley.


Pero por lo general he disfrutado mucho de este paseo por la regencia, junto a la mano de todos los personajes de Jane Austen. Más que en el libro.






21 de feb. de 2015

La ensoñación de leer

He reído, he llorado, me ha dolido el estómago de los nervios recogidos, me han dado paz, me han sacado de un estado de histeria, me han ayudado a salir de mis preocupaciones y me han contagiado las ganas de escribir mi propia historia. Me han hecho salir de la cama ansiosa por saber más o me han robado el sueño e incluso dormir conmigo. Me han animado cuando estaba triste y me han transportado a otro mundo para salir del mío y dejar atrás las responsabilidades de la edad. Han conseguido que los eche de menos cuando solo una hora antes los había dejado a un lado para otras actividades o he llorado por dentro cuando no los he tenido a mano cuando más quería salir de mi ansiedad y me provocaran un distanciamiento de mis oscuros pensamientos. Me han dado refugio cuando peor estaba de ánimo y me han llevado a tantos sitios sin salir de mi casa con tantos personajes a los que he amado, junto claro está, con los que más he odiado que llevo por sangre, un fluir de letras como té lleva por sus venas un japonés.



 Mis queridos, adorados y entrañables amigos desde mi más temprana infancia, con tres añitos. Los libros. Existen los amantes al cine, las series, anime y cualquier otro fenómeno que aparezca en la televisión, los que pasan horas con los videojuegos, los que no podrían vivir sin mirar a las estrellas. Los hay que prefieren pasarse el tiempo componiendo canciones y tocando un instrumento, al igual que los hay que prefieren ocupar su tiempo en construir maquetas de barcos del siglo XVIII. Yo ocupo gran parte de mi tiempo, cada segundo que puedo aprovechar después del trabajo en leer, leer y leer. Releer frases, párrafos, textos, libros enteros y algunas de las páginas que ya disfruté con la primera vez. Luego claro está, leer historias nuevas es lo principal para mí, ya que hay tantas historias que deseo conocer que releer es vuelve más en un segundo plano, pero siempre que me viene el gusanillo al recordar alguna escena… ¡Ahí que voy!

 Mi padre, mi amantísimo padre fue el precursor en mi casa de este hobby para cada uno de los miembros que componen mi familia. Mi inteligente padre siempre será recordado (entre otras cosas) como el ejemplo a seguir de estar sentado en la mecedora en verano, junto al balcón y en el sofá en el invierno, con un libro en las manos. Es por ello que todos mis miembros en algún momento hemos estado leyendo algo, pero supongo que mi hermana y yo somos las que más, al fin y al cabo, hemos absorbido más de él y a día de hoy seguimos con la tradición. Desde la edad de 8 años comencé a rondar por casa en busca de libros que ya no fueran los del colegio, por los que pudiera estrechar una amistad y en mi deambular descubrí que los libros de mi padre no los entendía a esa edad, los de mi madre eran muchos para mayores de edad, por lo que me refugié en la habitación de mi hermano.

 De entre todos sus libros juveniles, que eran bien pocos, ya que a él no le entusiasmó tanto el leer y los que le enviaban del colegio, luego instituto, comencé con una colección de libros que él guardaba en una de sus estanterías llamados Leo Leo. Habían bastantes, todos metidos en su pack de cartón con forma de punta de lápiz azul y eran finos para comenzar a leer. Acabé enganchada, expectante al descubrir que el niño vampiro no era destruido con el sol y podía ir al colegio con los demás niños, luego me extrañaba con el tío Federico y de su extraña alergia a los niños y así… acabando por devorar toda la colección o los que yo creo recordar que mi hermano tenía. Pasando por un solo libro que ví allí también parado que me resultó curioso, porque ¡podía elegir como iban a suceder los hechos! Puede que muchos recordéis los libros de Elige tu propia aventura y acabé por no dejar ningún cabo suelto. No podía quedarme con un solo final, yo debía de saciar mi infantil curiosidad y saber de cuantas formas podría triunfar el protagonista y por cuantos lugares habría de pasar.

 Entre las horas que pasaba sobre la cama de mi hermano ojeando sus libros y los que mi padre me compraba más apropiados para mi edad, pasaron un par de años y ya pudo acogerme a libros como Matilda (Roald Dahl) y Piruleta (Christine Nostlinger) Me tronchaba de la risa con Mortadelo y Filemón, que siempre se venían conmigo en cada feria del libro del pueblo y a la bibliotecaria dejé sin descanso hasta haberme leído todos los libros de El club de los siete secretos. Fue cuando no encontré más de este grupo de siete amigos cuando la biblioteca trajo a Los cinco que también probé. ¡Esto era ya demasiado para mí! A los 11 años desempolvé la máquina de escribir de mi padre y comencé a escribir mis propias historias y entonces descubrí que no podía dejar de escribir. Me adueñé de la máquina, luego del ordenador años después y al final mis padres optaron por comprarme un portátil para que yo pudiera seguir escribiendo. Ya había llegado a una edad donde ya no estaba conforme con lo infantil, pero adolescente había menos donde escoger, pues mi hermano no seguía fiel a la lectura. Por lo que pensé que ya podría mirar los libros de mi padre. Don Juan Tenorio, Gustavo Adolfo Bécquer, Barbara Wood, Agatha Christie. ¡Mi querida Agatha! Bendito momento en que alargué la mano para conocer a Poirot en “El asesinato de Rogelio Ackroyd” No pudiendo contenerme al descubrir que me fascinaban las novelas policiacas, aunque con la corta edad no los captaba en toda su esencia, ataqué a Los diez negritos, cartas sobre la mesa y todos los que mi padre recopiló, porque otros muchos los sacaba de la biblioteca y ahora, gracias a la tecnología, mi marido se los dio todos digitalmente y ahí está disfrutando como un niño.


 Seguí y seguí, todo lo que los estudios me permitían, hasta que llegué a la tierna y sensible edad de la pubertad, donde mi madre ya me permitió coger algunas de sus novelas románticas, pero acabé un poco desilusionada con la juvenil Chris, nacida inocente y pensé que, después de haber disfrutado con mi hermano primero, y luego con mi padre, no podría compartir sentimientos también con mi madre, pero entonces me dio a Danielle Steell ¡Válgame Dios! ¡Ocurrió la tragedia más grande de toda mi vida! Ya no quería leer otra cosa que las novelas románticas, había descubierto el amor en los libros y eso me llegó tan hondo, que mi pérdida de cordura duró por más de 10 años en los que parecía que no podía leer otra cosa. Leí y leí sin descanso y sin saciarme de estas novelas (históricas) románticas, pero yo creo que después de todos esos años, decidí que debía alternar con otros géneros y entonces recordé el amor que una vez le profesé a Agatha Christie y me dije que debía recuperar el amor de todos los libros que me estaba dejando a un lado por querer leer solo de un género y mi cordura volvió a mí, años atrás. Ahora disfruto de todos los géneros que puedo abarcar y he descubierto todo lo que puedo leer y en estos 25 años que llevo con los libros a cuestas, solo me han reportado más y buenas sensaciones que cualquier otro hobby que haya tenido. Sí… son mi debilidad ¿Qué le puedo hacer si además, son unos buenos consejeros, un buen alimento para el cerebro y hasta se recomienda para retrasar e incluso prevenir enfermedades?

 Ha día de hoy sigo intentando aprovechar lo que pueda, claro que hay otras prioridades que no se pueden dejar de lado. Ahora, junto a mi marido, formamos un fabuloso club de lectura y cada vez que coincidimos en un punto muerto donde los dos recién acabamos nuestra lectura individual, leemos uno de los libros que ambos queremos conocer, juntos.





14 de feb. de 2015

El castillo ambulante [Película[







El castillo ambulante (2004)
Basado en una novela de Diana Wynne Jones
Director: Hayao Miyazaki




Argumento:

Sophie es una joven responsable de una sombrerería, cuando de camino al trabajo de su hermana, un misterioso mago la involucra en su problema dejándola sola ante la horrible bruja del páramo que la hechiza, porque esta cree que ha ayudado al mago Howl. Ahora es una anciana que decide huir a los páramos y allí encontrará la ayuda que no buscaba.


Tiene tantos y tantos decorados que me encantan… Os espera mucha tontería mía que leer, porque es de todas, mi favorita, aunque Totoro le pise mucho los talones. Howl me sedujo con sus ojos de un azul tan claro que a veces parecen grises, con su magia, su dulzura, su amabilidad, sus miedos y Sophie es espléndida como persona, sobretodo, cuando recoge todas las cualidades de una anciana, que se suman a la suyas propias. El comienzo simplemente me atraviesa el corazón de felicidad, la facilidad del mago Howl para llevar a cabo su escapada de esos… monstruos con aspecto de ser pegajosos y contaminantes ¡y con sombrero! Como lleva con él a Sophie, el modo en que la sujeta, la volatilidad de la magia que los eleva. Esa música simpática que los acompaña. Todo en su conjunto hace de un comienzo ya asombroso.

La horrible bruja del páramo , no conforme con querer apresar a Howl, hechiza a Sophie por creer que lo ayudó a escapar de ella y ahora es una adorable ancianita de grandes y arrugados rasgos que al principio la aterroriza su propio reflejo y decide huir nada más y nada menos que a los páramos. Lugar de magos y brujas y será allí donde encontrará a más seres extraños, pero lo más sorprendente será, un ruinoso, ruidoso y espectacular castillo , de grandes dimensiones y construido con multitud de cosas que parecen rebosar unas sobre otras. Sophie en su interior, se autoproclama sirvienta y es que no puede convivir junto a tanta suciedad y bichos, así su comienzo se verá totalmente ocupado en descubrir las maravillas del interior de ese castillo y en dejarlo más limpio que el agua de las montañas.

Pero mientras la guerra se inicia , muchos pueblos son incendiados y muchos magos vendidos al Rey para luchar, Sophie se acomoda a su vida en el castillo con Marco, Cálcifer y el único mago que todavía no sirve a su patria, Howl, hasta que Sophie y Marco salen por una de las puertas mágicas del castillo que se abre a una ciudad costera, a comprar en el mercado y escuchan regresar un buque de guerra totalmente destrozado. La guerra se acerca a los lugares que todavía no ha destrozado y los esbirros de la bruja del páramo siguen en busca de Howl. Algo tiene él que ella ansía tomar, pero Howl esconde muchos secretos . Esa bruja de los páramos… ¿se habrá visto mujer más sebosa? xD esa escena cuando sube la escaleras de palacio, es repulsiva y carcageante al mismo tiempo.

Algo que no podía faltar en esta otra animación de Miyazaki, es el mundo de la aviación, con cachivaches voladores, que ya ojalá se pudieran construir en nuestro tiempo y de forma individual ¿Autopista aérea? Puede que se descongestionase un poco la terrestre. Varios tipos de aviones que jamás había visto, desbordante imaginación . También ese pelo encrespado o el modo en que uno se arrebuja dando la sensación de que no puede encogerse más, pero lo hace. Sigue con sus trazos firmes a la hora de dibujar, con calidez en los personajes, magia en el ambiente. Con una villana llena de codicia, avaricia, egoísmo y petulancia. Con aire de suficiencia y es que la bruja del páramo se lo tiene muy creído, pero que una visita a palacio le hará que se le bajen los humos.

Todos los personajes principales están dotados de una personalidad distinta, la bondad de Sophie, los misterios de Howl, el adorable niño Marco, la servidumbre enfadada del demonio Cálcifer y la avaricia implacable de la bruja del páramo. El inseparable espantapájaros y el espía del perro Genji. Es el cuadro que se irá poco a poco componiendo hasta el final de la cinta. A algunos les parece algo larga, a mí en cambio me enamora de su principio a fin y no hay parte que me aburra o me distraiga. No puedo dejar de mirar esos movimientos fluidos de las ropas , los cabellos o los esbirros pegajosos de la bruja del páramo.

También hay círculos que se sienten defraudados con esta cinta, ya que la originalidad de Miyazaki no es al 100%. Basarse en una historia que no es suya ha dado mucho de qué hablar (pero es que hasta a los mejores directores les pasa) pero como toda adaptación, ha quitado, añadido y modificado para darle su toque (incluido la personalidad de Howl) y entre las adaptaciones que son una gran cagada, tenemos a otras que valen la pena mirar. Como por ejemplo, la música de Hisaishi , con esa mezcla de vals y música Europea, donde hasta en el aire se puede bailar De un modo orquestal y vivaracha. Aunque la historia no se completamente original, Miyazaki no sigue enseñando a amar la naturaleza, que las guerras no tienen sentido. El valor de la amistad y el verdadero amor.

Aunque la protagonista es Sophie, con una personalidad tímida, que al convertirse en anciana, su confianza en sí misma es mayor y más desenvuelta, a medida que el maleficio en ella se debilita en momentos ocasionales, la joven Sophie se sigue adueñando de esos rasgos que la vejez le enseñó. Los personajes secundarios también causan sensación, como la bruja del páramo que, es buena, mala, buena, mala… Miyazaki te deja con la incógnita hasta el final. El demonio Calcifer que es como el ama de llaves de una gran mansión donde solo trabaja él y que en su interior, pese a su mal genio, guarda un gran corazón


Conclusión: Para algunos, un pinchazo en la carrera de Miyazaki, para otros es imprescindible, algunos comentan que la adaptación del libro fue horrible y otros buena. Juzga por ti mismo
cuando la veas.